El verano pasado un amigo se compró el Life is Strange, le encantó y me insistió en que lo jugara hasta que me convenció y le hice caso. Poco después salió el primer capítulo de Life is Strange: Before the Storm y el runrún se reanudó. Esta vez lo tenía más fácil para resistir: Odio los videojuegos a cachos, si compro un juego quiero poder acabarlo sin esperar a que salga la siguiente entrega.
Pero cuando salió a la venta el tercer y último episodio a finales de Diciembre sabía que pronto caería en mis manos.

Life is Strange 1

Para los que no conozcan el Life is Strange original no se trata de una aventura gráfica al uso, sino que funciona más como una historia interactiva. La saga no va de recoger objetos y después ver si lijando los dados con el papel del váter puedes hacer trampas en el casino, como aventura gráfica se trata de un juego sin ninguna dificultad.
Aquí la fortaleza son la trama y los diálogos, que prometen llevar la historia por distintos caminos según las decisiones que vayamos tomando.

De entrada, al abrir Life is Strange: Before the Storm se puede ver que la ambientación sigue siendo uno de los puntos fuertes. La banda sonora, muy cuidada e inmersiva, corre a cargo del grupo de indie folk inglés Daughter.

En el juego original, la protagonista Max Caulfield volvía a Arcadia Bay, un pequeño pueblo de Oregon donde se reencontraba con su antigua mejor amiga Chloe Price, después de años de no haber mantenido casi ningún contacto.
Mientras que el personaje de Max resulta un poco meh, Chloe es una punki autodestructiva, impulsiva y con un pasado turbulento. A la hora de plantear una precuela de la historia dudo que tardaran demasiado en elegir a Chloe como protagonista.

Puesto que un juego como este es muy sensible a los spoilers no me extenderé mucho sobre la trama. Life is Strange: Before the Storm es una precuela del juego original, esta vez centrado en Chloe Price, una chica conflictiva en plena crisis adolescente que conoce a Rachel Amber, la chica más popular del instituto, que pese a sus notas inmaculadas y su imagen ideal esconde bastantes fantasmas en su interior y un temperamento bastante salvaje. Y hasta aquí voy a contar.

Life is Strange 2

El juego invita a jugar de forma relajada, observando el entorno, interactuando con todos los elementos que puedas y hablando con todos los personajes que se te pongan a tiro. Life is Strange: Before the Storm no es un buen juego para hacer speedrun, no se pueden saltar ni los diálogos ni las cinemáticas, hay que tomárselo con calma.

Algunas conversaciones son clave para el desarrollo del juego, bastantes son completamente irrelevantes respondas lo que respondas y otras te dan pistas importantes sobre cosas que pasaran más adelante. Eso sí, eso no lo sabes hasta que reinicias alguna escena porque no te convence lo que ha pasado, así que no puedes bajar la guardia demasiado.
Sin embargo, hay varias partes del juego en las que da la impresión de que ninguna de las decisiones influye en el desarrollo de la trama y se puede a llegar a sentir como un juego demasiado lineal.

Otro de los puntos feos del juego es la parte gráfica. Life is Strange: Before the Storm no busca luchar por unos gráficos impactantes, pero considerando el magnífico trabajo realizado en ambientación y arte se echa de menos un poco más de músculo en el apartado visual. Hay texturas de muy baja resolución, movimientos poco trabajados y un modelado 3D con algunos detalles muy cutres que casi retrotraen a los principios de los 2000. Lo peor de todo es que da la impresión de que esos problemas se podrían haber solucionado mucho con un poco más de mimo en los detalles.

Life is Strange 4
El codo picudo de Chloe

Salvando esos dos baches, el juego engancha mucho. Vas metiéndote en la cabeza de Chloe, entendiendo su situación y la de la gente que le rodea, viendo todo lo que pasa por su cabeza, dando profundidad a todos los personajes, como interactúan, como la trama avanza, se complica… y se acaba.
No es un juego excesivamente corto, en torno a 10 horas, pero la trama tiene complejidad como para sacarle mucho más jugo. De hecho, cuando acabas es fácil detectar cabos sueltos y subtramas poco desarrolladas. Quizá por no alargar el juego en exceso han metido tijera, pero un poco más de duración se habría agradecido.

Life is Strange 5

A lo mejor me he pasado un poco dándole caña a Life is Strange: Before the Storm pero que eso no os engañe, me ha gustado mucho, me ha tenido enganchado hasta el final y lo recomiendo completamente. Y cuando salga el Life is Strange 2 (que ya está confirmado, probablemente con un elenco de personajes completamente distinto) caeré una vez más. Su interpretación de las aventuras gráficas más cercana a un libro de Elige tu Propia Aventura que a los clásicos del género resulta muy atractiva. A los que les gusten las aventuras gráficas de la vieja escuela puede que les resulte desesperantemente fácil, pero en Life is Strange la dificultad no está en los puzzles sino en enfrentarte a las decisiones, poniendo a prueba tu conciencia e implicándote con el personaje y con la trama.