Estás en la cama, son las 2 de la mañana y los vecinos de arriba están de fiesta con la música a todo trapo. Cierras los ojos (y los puños) y fantaseas con subir a matarlos a todos y dormir en paz. Esa es la premisa de Party Hard, de la desarrolladora rusa Pinokl Games, acabar con todos con la suficiente discreción como para no terminar en el coche patrulla.

UN “HOTLINE MIAMI” DE SIGILO

Al primer golpe de vista Party Hard recuerda bastante al estilo de los Hotline Miami, píxel gordo, ambientación muy colorista, música electrónica y por qué no decirlo, bastante violencia. Pero nada de arramplar en la fiesta y acuchillar a todo el mundo o la policía acabará contigo rapidito.
Para llevar a cabo nuestra masacre festiva dispondremos de un cuchillo y de una serie de trampas extendidas por el escenario que dan variedad y aportan un toque de surrealismo. Desde envenenar el ponche de la fiesta y tumbarse a esperar hasta asustar a una cebra para que mate de una coz al que tiene detrás. Y es que una fiesta no es una fiesta sin una cebra en medio del salón.

Party Hard... y la cebra
Una buena fiesta loca necesita cebras y asesinos

La mecánica básica consiste en ir matando a la gente que se va quedando apartada para que no te relacionen con los cadáveres que irán sembrando el escenario. En ocasiones tenemos puntos en los que esconder los cuerpos, pero la mayoría de las veces alguien los verá y llamará a la policía.
Si lo hemos hecho bien, la policía vendrá, tapará el cuerpo y se irá. En ocasiones puede que incluso detenga a alguien y nos ahorre un poco de trabajo. Y si nos han acusado o la policia sospecha de nosotros tendremos que huir.

Disponemos de un poco de sprint para poder escapar pero los policías siempre corren más. Y suele haber en los escenarios algún punto para despistar a nuestros perseguidores pero solo lo podremos usar una vez (porque después viene Super Mario y lo tapa, true story). Así que mejor no llamar la atención de la policía, discreción, sigilo y disimulo.

PARTY HARD Y HUMOR NEGRO

Durante el juego hay un montón de detalles que nos sacarán una carcajada como invitados gritando “Estos cadáveres están arruinando la fiesta” o personajes a los que les gustas y te persiguen por el escenario. Incluso tenemos un botón para hacer un auténtico Baile de Mierda™ que provoca que alguna gente se te acerque y otra te pregunte que qué coño haces.

Party Hard está estructurado en 12 niveles que nos darán para dar rienda suelta a nuestro psicópata no-fiestero interior. Pero si se nos hace corto, gracias a la magia de Steam Workshop tenemos miles de niveles extras creados por otros usuarios. Vamos, que hay fiestas que finiquitar hasta que nos aburramos.

Durante el juego tiendes a empatizar peligrosamente con el asesino que solo quiere dormir. Pero después de jugar a Party Hard te lo pensarás dos veces antes de montar una fiesta que pueda molestar a ese vecino tan raro del piso de abajo. Y si el ponche sabe raro, tíralo y llama a la policía.