Estamos a menos de un mes del E3 y nos esperan unas semanas en las que nos vamos a hartar de rumores. Y uno de hace unos días tiene que ver con mi zorro favorito: Fox McCloud. Y es que a raíz de la filtración de un supuesto logotipo toda la red se ha hecho eco de StarFox Grand Prix, un juego que mezclaría el universo StarFox y la dinámica jugable de Diddy Kong Racing (N64, 1997). Estaría siendo programado por Retro Studios para Switch y la verdad es que la fórmula podría funcionar: imaginad un Star Wars Episodio I: Racer (N64, 1999) pero con Fox y en un envoltorio de aventura con el buen saber hacer de Retro.

Nos queda poquito para saber si todo esto es cierto y si es tan bueno como está pasando por mi cabeza. Pero con la excusa vamos a aprovechar para recordar la primera aventura de Fox y amigos, y no, no me refiero a Starwing para SNES -1993- sino a cuando aparcó el shooter espacial para meterse de lleno en la aventura y, de ahí, salió StarFox Adventures para GameCube en 2002. Además el juego fue el último desarrollado por Rare para una consola de sobremesa Nintendo y el único en GameCube.

Corría el año 1999 cuando empezó a hablarse de Dinosaur Planet, una nueva licencia de Rare para N64. Una aventura al estilo TLoZ Ocarina of Time (N64,1998) en un mundo prehistórico protagonizada por animales antropomórficos. Pero la consola estaba ya en el canto del cisne y su sucesora asomaba la cabeza; además Miyamoto metió mano en el proyecto y pensó en Fox McCloud para dar más carisma a los protagonistas. Así se presentó dos años después StarFox Adventures, la primera vez -y casi única- en la que podríamos ver a Fox en tierra firme alejado de fases aéreas exclusivamente.

El juego sigue el clásico esquema lineal de los videojuegos de aventuras pero ver a Fox rodeado de dinosaurios y luchando con un bastón que pertenece a Krista fue toda una novedad. A medida que avanzamos tenemos más poderes y accedemos a nuevas zonas, ayudados muchas veces por NPCs y Tricky, un triceratops que nos recuerda a Navi -su frase constante es Ey wait for me!. Si que es cierto que en cuestiones de mecánicas se me hizo un poco repetitivo al final, aunque he de decir que es un juego largo por lo que es normal. ¡Ah! Y Fox no abandona del todo el Airwing, pues hay algunas fases a sus mandos. Son pocas pero sí intensas y que recordaban al fantástico Lylat Wars (N64, 1997).

Aunque si algo impactó en aquel momento de SFA fue su apartado gráfico. La generación de consolas PS2-GCN-XB nos abrió los ojos en cuanto a capacidades técnicas. Veníamos de la revolución 3D con PS-SS-N64 y ahora llegaba perfeccionarla con gráficos que aún hoy mantienen el tipo, o ¿me diréis que REmake (GCN, 2002) no se mantiene actual en PS4 y XOne? Rare nos sorprendió con el pelazo de Fox en el juego, los primeros planos del zorro muestran una calidad a la que no estábamos acostumbrados y las expresiones faciales (junto al doblaje en castellano) eran una autentica maravilla. Vale que luego hubo juegos que lo superaron, como RE4 (GCN, 2005), pero sigue siendo uno de los mejores exponentes del cubo de Nintendo.

Es cierto que el juego no estaba planeado para la saga StarFox y puede que descuadre un poco pero se hizo un buen trabajo que no ha tenido mucho legado en Nintendo. Que estuviera planeado para N64, que sea el último de Rare para una sobremesa Nintendo, la mano de Miyamoto, el cambio de género para Fox… todo esto y más hacen de él un juego especial que seguramente los que lo hayáis jugado guardaréis un muy buen recuerdo. No era especialmente desafiante ni novedoso pero era entretenido y bonito. Por eso un StarFox Grand Prix serían un buen estreno de Fox y amigos en Switch y me lo estoy imaginando un poco F-Zero, otro juego que esperamos muchos con ansia. Sólo nos quedan unas semanas para ver si todo esto es cierto o se queda en uno de tantos rumores como fue Pokémon Stars el año pasado.