Richard Garriot es un nombre que a muchos no les dice nada, pero en verdad es un nombre muy importante en la historia de los videojuegos. En concreto, se podría decir que es el padre de los MMO. En 1997, tuvo lugar la beta de Ultima Online, uno de los primeros MMO de la historia. El 8 de Agosto de ese año, Richard Garriot bajo el seudónimo de Lord British convocó en una reunión a todos los participantes de la beta cerrada para agradecerles su ayuda que tendría lugar en el patio de un castillo para favorecer al avatar de Garriot.

Lord British se colocó en un puente para separarse un poco de el resto de la gente y comenzar así su discurso de agradecimiento. Hasta aqui todo normal, el director del juego agradeciendo la participacion a los numerosos fans, mucha gente reunida expectante para ver que decía Garriot antes del cierre del servidor para la salida al mercado…

Pero en todo juego, siempre hay alguien que le gusta hacerse notar. En este caso ese rol lo adquirió un jugador llamado Rainz que para hacer la gracia, se le ocurrió la brillante idea de lanzar un hechizo de muro de fuego encima de Lord british. Garriot, en vez de apartarse de las llamas, se mantuvo impasible puesto que sabía que su personaje era inmortal, pero de repente su personaje calló muerto.

En este momento se formo el caos en todo el servidor. El séquito de Garriot lo resucitó inmediatamente pero ya se habia desatado la ira de este pues tiene bastante ego. Ordenó la matanza de todas las personas que se encontraban en la plaza en aquel momento. Llovían hechizos por todas partes, se invocaron demonios para acabar con todo el mundo… una vez que todos los presentes acabaron muertos, Garriot ordenó el cierre del servidor. Por supuesto, Rainz fué baneado del juego por aprovecharse de los bugs.

 

La explicación a este hecho tan confuso es muy fácil. Garriot se olvidó de activar su inmortalidad antes de empezar el discurso y lo que Rainz hizo con intención de gastar una pequeña broma, se transformó en una de las muertes mas famosas de la historia de los videojuegos, poniendo en ridículo al creador del juego.