El género Roguelike es un poco inexacto. Para los que no lo conozcan puede ser difícil saber las características que determinan este género. Algunos de los aspectos en común que tienen todos los juegos de este género es que si mueres todo acaba y vuelves a empezar desde el principio o que funcionan con partidas individuales.
Para entender un poco el género vamos a comenzar desde el principio. Para ello vamos a remontarnos a 1980 cuando salió un juego llamado Rogue que dio nombre al género. Rogue trataba de simular una partida de dragones y mazmorras. Con un apartado grafico en ASCII nos intentaba transportar a una mazmorra en la que manejábamos a un héroe. Nuestro objetivo era conseguir el amuleto de Yendor y salir de la mazmorra. En este juego todos los elementos aparecen representados por letras y símbolos.

Aparecieron otros juegos de relevancia en el género tales como Angband, Nethack o Moria entre otros. Estos juegos crearon tenían ciertas características en común que posteriormente se considerarían las bases de este género.
Las características comunes eran las siguiente:
– Juegos para un jugador.
– Sistema de turnos.
– Escenarios aleatorios.
– Muerte permanente.
– Dificultad elevada.
– Poca narrativa.
Existen pocos juegos hoy en día considerados Roguelike que junten todas estas características por lo que existe esa controversia a la hora de catalogar el género. En 2008 se convocó la Conferencia Internacional de Desarrollo de Roguelikes que determinó las características que un juego debía tener para incluirse en este género. En esta convención un grupo de gente interesada en el tema intentó determinar las bases que definiría este género. Se impusieron dos categorías de valoración; factores de alto valor y de bajo valor. Dependiendo de cuantos factores cumpliera un juego, más se parecía a Rogue y entonces podría ser catalogado como Roguelike.

Viendo que no quedaba claro las características que definían a un Roguelike, se creó el término Rogue-Lite que al no ser tan exigente como el anterior, dejaba un margen más amplio para establecer un género de videojuegos. Este tipo de juegos simplemente tienen que cumplir dos premisas; muerte permanente y mapas creados proceduralmente. En este género podemos incluir juegos como The Binding of Isaac, Nuclear Throne, Rogue Legacy o Enter the Gungeon.
Este tipo de juegos tienen una rejugabilidad muy grande porque es imposible jugar dos partidas exactamente iguales, cada vez te enfrentas a un reto nuevo. Por eso son una buena opción para tener siempre a mano y echar una partida rápida a algo para desconectar.
