Soy un apasionado de los juegos “de coches” y me haría con una Xbox One solo porque se ha coronado como la reina del género en esta generación. Si no teníamos suficiente con Forza 7, ahora nos llega la ultima entrega de su subsaga con el ritmo más desenfadado: Forza Horizon 4. El pasado E3, Microsoft, nos mostró todo su poderío con una demostración en línea de este juego y ha llegado dejando atrás a todos sus rivales. Gráficos impresionantes, una jugabilidad para todos, un multijugador con mil opciones y un garaje que ni Cristiano Ronaldo. Ha entrado en el Olimpo de los juegos de carreras igualándose y superando a algunos dioses del género.

Horza Horizon nació como un spin-off para Xbox 360 en 2012. Un mundo abierto donde podíamos hacer un poco el cabra en diferentes pruebas para ganar puntos y muñequeras de colores. Fue todo un acierto pues el toque arcade lo hacía un poco heredero del mítico Metropolis Street Racer de Dreamcast. Su secuela llegó el cambio de generación con versiones para para 360 y XONE, siendo uno de los juegos de estreno de la consola en 2012. Amplió la experiencia pero esta vez en el sur de Europa e incorporando los cambios climáticos. La tercera entrega nos llegaba en 2016 y nos soltaba en el continente más pequeño o la isla más grande, según como lo veas. Con un garaje alucinante y unos gráficos que demostraban de lo que era capaz la nueva generación dejó el listón bastante alto.

Hasta que ha llegado este Forza Horizon 4 y nos ha dejado a todos babeando con el realismo que muestra cualquiera de sus coches. Especialmente el McLaren Senna, la niña mimada de esta entrega. Gracias a la retrocompatibilidad tenemos en XONE todas las entregas de esta subsaga que ha conseguido hacerse, por méritos propios, como una de las reinas del género. Superando a EA y su Need For Speed, con quien comparte concepto. Pero es que eso no es todo, es que además los miembros de Game Pass podrán disfrutarlo desde el mismo día del lanzamiento. Bravo Microsoft por tu compromiso con el aficionado.

Y si lo que queremos es una simulación más realista tenemos como referente Forza Motorsport 7. Una evolución de la anterior entrega que solo suma un circuito nuevo pero los más de 700 coches a nuestra disposición y la precisa conducción que nos ofrece lo compensa. En mi opinión ha superado a su gran rival esta generación, Gran Turismo Sport, por el número de coches y, sobre todo, por el modo carrera pues Sony se olvidó por completo de los jugadores que no nos interesa mucho el online. Gráficos espectaculares, opciones para aburrir, tanto en el modo un jugador como en el multi, y una jugabilidad casi perfecta lo hacen un imprescindible de los amantes de las carreras.

Pero una la bazas de los juegos de conducción es que si es bueno es atemporal. Y es que, por ejemplo, yo sigo jugando de vez en cuando con Gran Turismo 4 en mi PS2. Forza 7 es el más reciente pero tenemos las dos entregas anteriores en ONE y cualquiera de ellas es especialmente buena, tenemos carreras para rato. Tal vez por contenido nos decantaremos por la sexta pero la quinta no defrauda, más cuando fue título de lanzamiento de la consola. Una cosa que realmente me gusta de los Forza es el sistema de daños de los coches y es que es parte de la simulación realista. En este caso los anteriores no son retrocompatibles pero no hay problema, estas tres entregas son suficientes para calmar nuestra sed de gasolina.

Como os comenté, la consola tiene un catálogo maravilloso en este género, aunque el resto lo podemos encontrar también en PS4. La mayoría de ellos en XONE X resultan más vistosos pero tampoco hay mucha diferencia. Si queremos seguir por el camino de las físicas realistas y saber lo que es conducir un superdeportivo pues tenemos Project Cars 2. Su primera entrega fue un proyecto que sorprendió a todos por su realismo y esta segunda parte ha pulido todo lo que fallaba. Aunque, sin ser perfecto, es un simulador bastante acertado pero no al alcance de todos como puede ser Forza 7.

Y no nos podemos olvidar de los deportes del motor. Si queremos llenarnos de barro tenemos DiRT 4 de Codemasters, una entrega muy completa en la que podemos elegir entre una conducción arcade o realista, lo que amplía las posibilidades. Ademas tiene un editor de circuitos y de personalización de los coches que nos puede tener entretenidos durante horas. Si nos gusta más el espectáculo pues F1 2018, la entrega de este año de las carreras de monoplazas, es nuestro juego. Sí que es cierto que ha perdido un poco de fuelle respecto a unos años atrás pero sigue teniendo su legión de seguidores. Esto sí es simulación realista y a quien le guste la F1 va a disfrutar como un niño, con todas las escuderías actualizadas y los circuitos de esta temporada.

Y seguramente me esté dejando algún juego atrás, los Need For Speed no porque se han visto superado por sus rivales claramente. A EA parece que solo le interesa FIFA. El caso es que si os gustan los juegos de coches, como a mi, XONE es la elegida. Vale que en el PS4 tenemos Gran Turismo Sport pero como os conté hace tiempo es un bajón esta entrega. Y Switch no puede competir en este género pues se basa mucho en los gráficos potentes pero tiene algo que las demás envidian: Mario Kart. Y ahora sí, me voy que tengo que llevar el 911 GT3 al taller, siempre tiene que estar listo para un buen pique.