Nintendo y su particular Star System no solo se limita a la familia Super Mario. Hay otros cuantos personajes, conocidos por todos, que empezaron a la sombra de una estrella Nintendo y al final terminaron teniendo su propio show. Acompañadnos en esta segunda parte del post para conocer su debut como auténticos protagonistas.

Y de alguna forma seguimos con la famosísima saga de Nintendo, aunque ahora con un grande que se desmarcó un poco. Y nos estamos refiriendo a Donkey Kong, ese gorila con cara de no ser muy espabilado, pero siempre elegante, que raptaba a Pauline allá por 1981 en las recreativas. Con el tiempo se nos contó que ese primate no era Donkey sino Cranky, el viejo gruñón con barbas a lo Gandalf, pero eso ya es otro post. El caso es que Donkey Kong, el de la corbata roja, no tardó mucho en tener su propia saga de éxito. Iniciada en 1994 en SNES con el portento técnico -para la época- Donkey Kong Country y que se estrenará en unos meses para Switch con DKC Tropical Freeze, un port del mismo juego de Wii U. Tal vez uno de los secundarios que paso a protagonista absoluto con más éxito.

Y para hilar fino ahora vamos a hablar del secundario del secundario. Diddy Kong, el mono araña amiguísimo de Donkey, que nos acompañaba en el DCK original y que fue el protagonista total de los Kong (pues no aparecía ningún otro) en Diddy Kong Racing (N64, 1997). Un duro rival de Mario Kart 64 que suplía la falta de carisma de sus personajes (a excepción de Conker, que es el **** amo) por un modo aventura que era una auténtica maravilla. Tuvo una revisión para NDS y sería un golpe de efecto si Nintendo presentara una secuela para Switch. Vale sí, dejo de soñar.

A partir de aquí Nintendo no ha sido muy prolífica a la hora de dejar que los secundarios brillaran por ellos mismos. Tal vez por miedo a eclipsar a sus grandes estrellas. Pero hay algunos casos, como el de uno de los personajes más desquiciantes de la Historia: Tingle. Ese hombrecillo obsesionado con las hadas y que irrumpió en nuestras vidas con The Legend of Zelda: Majora’s Mask (N64, 2000) e, inexplicablemente, se quedó. Apareció en varios capítulos de la saga de Hyrule pero en 2007 para NDS le dieron su propio cartucho: Tingle’s Rosy Rupeeland. Es una aventura… curiosa, típica de los experimentos que sufrió la consola, pues el objetivo era hacerse con la mayor cantidad de rupias de varias formas, como buscando tesoros o cocinando. Su juego es como él, especial.

¡Pika pika pi! Sí, hablamos de él, del mismísimo Pikachu, el ratón eléctrico que nos encanta y que no siempre fue el representante de Pokemon. En 1996 era uno más de los 151 Pokemon iniciales pero, un año después, el Profesor Oak lo alzaba al Olimpo de los videojuegos entregándoselo a Ash en primer capítulo del anime. Y en 1998 muchos dirán que tuvo su reconocimiento con Pokemon: Edición amarilla como protagonista pero no fue así. Ese mismo año para N64 (en Japón) salía uno de los cartuchos más especiales para la consola: Hey you, Pikachu! En él podíamos interactuar con el Pokemon a través del micrófono (si le decías “Playstation” se enfadaba, encantador) aunque de una forma muy limitada por la tecnología del momento. Jamás llegó a Europa. Una lástima.

El siguiente caso es particular. Pues no creemos que quisieran dar su propio juego a un personaje querido, sino que estaba en el lugar adecuado en el momento idóneo. Nos referimos a Slippy Toad, la charlatana ranita de Star Fox que fue, digamos, la imagen del juego Star Fox Guard (Wii U, 2016). El juego en sí no tiene nada que ver con la saga espacial de Fox McCloud pero ahí están en la portada Slippy y su tío Grippy. Es un clásico “defiende la torre” pero con cámaras de seguridad entre las que cambiábamos con el GamePad. Fue una de las demos técnicas que mostró Miyamoto (y la única que se materializó) en el E3 de 2014 y que, suponemos, que fueron decisiones comerciales las que hicieron que viésemos a la ranita con su propio juego.

Y llegamos al último de los secundarios que han tenido su propio experimento en solitario, o más bien los secundarios: hablamos de los Mii. Esos avatares, tan made in Nintendo, que Miyamoto tenía en mente desde NES pero que llegaron a nuestros televisores con Wii. Digamos que era gracioso como podíamos jugar a Wii Sports con una caricatura de nosotros mismo. Pues bien, en 2009 llegó (solo a Japón) Tomodachi Collection, un juego de simulación social con los Mii para NDS. La evolución de este juego la tenemos en el Miitopia (3DS, 2016) con toques de RPG clásico. Pero su fama ha decaído tanto que Nintendo ha prescindido de ellos en Switch.

Y hasta aquí el repaso de los que dieron un paso al frente y protagonizaron sus propios spin-off en la casa Nintendo. Un paso atrevido que a veces salió bien, otras muy bien y en ocasiones regular pero gracia a ello todos estos personajes han tenido una página más en la Historia de los videojuegos.