Estos días estaba hablando un un amigo de que seguramente se compre una PS4 solo por un juego: Kingdom Hearts III. Sí, no tiene la consola pero adora esa serie así que terminará teniéndola en casa y sin mucha necesidad de tener más juegos aparte de la próxima aventura de Sora (que llegará el 29 de enero del próximo año, solo 4 días después del remake de Resident Evil 2, ¡un señor mes de enero!).

Y eso me hizo pensar que realmente hay juegos por los que vale hacernos con una determinada consola, dándonos igual el resto del catálogo. Y no tienen por qué ser los mejores, ni los más vendidos, ni los más populares, sino ese tan especial que no nos queremos perder disfrutarlo. Esto va a ser una selección muy personal, así que recordad, no tienen por qué ser “el juego” sino “ese juego”; pero creo que coincidiremos en algunos. Vamos con la primera parte de este artículo.

Y vamos a ir de adelante a atrás. Y que mejor que empezar con XONE y su lanzamiento más reciente, por el que me haría con la bestia de Microsoft, como ya os comenté hace unos días. Y es que Forza Horizon 4 es un juego que bien vale hacerse con la consola te gusten o no los juegos de coches pues no es un simulador como tal sino un arcade en el que prima la diversión. Coger un pepino de coche y recorrer la campiña inglesa haciendo el cabra no tiene precio (bueno sí, el de la consola) y es tremendamente divertido. Ademas podemos hacerlo acompañados por amigos de medio mundo, que los viajes en compañía son mucho mejores.

En PS4 he visto uno de los mejores personajes de videojuegos y solo por interactuar con él y llegar a comprobar el grado de cariño que podemos llegar a alcanzar con un ente virtual vale la pena tener la consola. Estoy hablando de Trico en The Last Guardian y la enternecedora historia que Fumito Ueda nos presentó con él. Pero es que este videojuego es pura magia, nos presenta al nivel que pueden llegar las inteligencias artificiales en un futuro y no dudaremos en tratar a Trico como si fuera real. Una historia de amistad que, a pesar de sus defectos, te conquistará.

Ahora solo ocho letras: The Legend of Zelda Breath of the Wild. Y es que no necesitamos más para describir una auténtica obra maestra de la historia de los videojuegos. Un juego por el que vale la pena, no solo tener una Switch, sino la pasión por los videojuegos. Cualquier cosa que diga sobre este capítulo de la serie ni siquiera se acercará a lo increíble que es, así que mejor dejarlo así.

Si juntamos acción desenfrenada con un toque absurdo y zombis nos sale… Dead Rising, el juego lanzando en 2006 para Xbox 360 y por el que me habría hecho con la consola. Durante un tiempo fue exclusivo de ella y una baza en su catálogo. Poder coger cualquier cosa y usarla como arma en un centro comercial lleno de “zampacerebros” hambrientos con unos gráficos impresionantes para la época era algo que no debíamos perdernos. Brutal la cantidad de enemigos que ponía en pantalla el juego de Capcom. Aún hoy sigue siendo tremendamente divertido.

Naughty Dog nos dio una lección de como hacer un videojuego casi perfecto y la razón de tener una PS3 aunque ya estuviera su sucesora a la vuelta. Y es que The Last of Us superó los límites de la consola en todos los sentidos. Y superó también nuestros límites de lo que esperar de un videojuegos y es que está lleno de momentos capaces de removernos y sentir algo muy especial por Joel y Ellie. De esos juegos que no se pueden entender bien lo que son, fueron y serán sin haberlo jugado.

Mario Kart Wii tal vez no sea la mejor entrega de todas pero sí seguro por la que muchos tuvisteis la consola de Nintendo. Unas carreras con Mario y amigos era algo que garantizaba risas y una excusa perfecta para reuniones en casa. Fue una consola muy social pero la capacidad de enganche de este juego creo que lo convierte en el típico que consigue reunir desde el jugador más pro hasta a tu prima que pasa total de los videojuegos. Y eso es todo un mérito.

Y hasta aquí este repaso de los juegos que, en mi opinión, son la excusa perfecta para hacerse con la consola. Los habrá mejores y los géneros no os convencerán a veces pero lo dicho, no son los representantes de la consola sino por lo que yo las tendría. En la próxima parte retrocederemos más en el tiempo: a los mundos de los 128 y 32/64 bits, a aquellos maravilloso años.